jueves, 15 de mayo de 2014

Eleanor

en el principio
la cabeza traga arena
esperando
que la engulla la marea
su cuerpo la ha abandonado
persiguiendo a unas piernas
unos bracitos
dos labios
uno
ojos
las pestañas que los protegen
la risa que se empeña
en provocar
o las marcas de dientes
del cuello
y no espera la cabeza
blanca de arena y de luna
siente miembros invisibles
una brisa entre sus dedos
de pies descalzos
quizá un pequeño cangrejo
o su propia imaginación
que es lo suficientemente fuerte
como para amar
para siempre
a la desconocida
asumiendo, así, el riesgo
de partirse en dos
y quedarse sola,
la cabeza,
en el principio
negra de sombra y de miedo
de que vengan a buscarla
a la fuerza
con falsas promesas de albores nuevos

No hay comentarios:

Publicar un comentario